El aprendizaje de las consecuencias
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El aprendizaje de las consecuencias

El aprendizaje de las consecuencias

A muchas personas, les gusta comentar que estamos a un click de todo. Y será cierto, porque quien lo comenta es experto en la materia.

Esa facilidad tiene un toque aterrador. Es tan fácil y tan sencillo que se puede realizar de manera mecánica, sin necesidad de reflexión alguna, de forma instantánea.

Y si “estás en la tecnología, tienes que ser y actuar con rapidez”, si no no estás. Parece como si la tecnología nos precipitara hacia la acción y el movimiento, continuos. Todo ello, “ayuda” a que no quepa la visualización de las consecuencias de nuestras actividades. No tienen cabida, estorpecen el “flujo de la tecnología”.

¿Por qué puede resultar interesante conocer las consecuencias de nuestros actos? Supongo que las razones son innumerables…

En primer lugar, las consecuencias nos vinculan con nuestras actuaciones y por tanto, con las personas implicadas en las mismas. Por otro lado, nos ayudan a dimensionar el impacto y las reacciones generadas, y así poder adecuarlas a actuaciones futuras. Es un feedback útil, porque en ocasiones la tecnología nos ofrece “feedback para el egocentrismo”.

Valorar las consecuencias, para buscar la opción más oportuna, tienen un punto de interés por las otras personas, de cuidado.

Por favor, que se implante ya un módulo sobre el aprendizaje de las consecuencias…