aprendizaje con música
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aprendizaje con música

aprendizaje con música

Hablemos de música, sin entender de música, con las posibilidades paradójicas del aprendizaje y de su transferencia.

Así que, empezamos… ¿qué es una canción? Secuencia de acciones estructuradas en unos tiempos; ejecutada con distintos instrumentos (y diferentes personas), con un hilo conductor temático (en su forma o en su contenido-letra); con responsabilidades distribuidas en protagonismo, soporte, apoyo, refuerzo, complementariedad, etc. con una misma finalidad o propósito; hallando un sentido de totalidad en el equilibrio y la combinación de la escenificación de todos estos elementos; provocando un efecto en terceras personas.

Descrito de esta manera, podríamos caer en la duda, ¿estamos hablando de una canción o de los procesos de aprendizaje?

Si “componemos” un proceso de aprendizaje podríamos esperar que se convierta en “la canción del verano” o en una pieza que provoque efectos duraderos en el tiempo y la escuchemos con los matices que nos ofrece. La elección sólo determina los resultados, ya que ambas son válidas.

Os invitamos a que escuchéis una canción (que no sea de verano) o un disco completo (con un sentido de unidad) y… sea cual fuere la elección… la visualicéis como un proceso de aprendizaje en vuestra organización.

Proyectad los componentes, la estructura, el formato, el tono y los tiempos… en su equivalente de aprendizaje.